Preparada para Pampa Club, Sucre 860. Después de la charla del lunes 28 de septiembre.
Leonardo Lavezzari · Zentia
Tres datos públicos, de Google y de su propia web. No son opiniones nuestras.
Abrieron hace poco más de un mes y, en Google, arrancaron de cero. La gente los encuentra por Instagram, los elogia por la pastelería y el patio, pero eso no se está convirtiendo en reseñas. Y las reseñas son lo que hace que los encuentre el que todavía no los conoce.
El otro punto aparece leyendo las reseñas nuevas: comida 5, ambiente 5, y el servicio es lo que baja el promedio. Con seis mozos en hora pico y treinta mesas, eso no es un problema de gente: es un problema de momentos. La mesa que espera para preguntar algo, la que quiere pedir otro café y no encuentra a quién decírselo.
Ahí es donde entra Bruno. No en reemplazar al mozo, sino en cubrir los minutos en que el mozo no llega.
Ya está armado con su carta. Lo pueden abrir ahora mismo y probarlo.
Ustedes ya tienen socios para el pilates y el yoga. Pero el que viene todos los sábados a desayunar, gasta bien y nunca se hizo socio, hoy no está en ninguna lista. Ni siquiera saben cómo se llama.
Bruno les alimenta la venta de membresías, que es donde está el negocio grande de un club. Y a los socios, les marca el descuento en la comanda para que la caja no tenga que acordarse.
Con el rango de gasto que figura en su ficha de Google, porque el ticket promedio real todavía no lo tenemos. Cuando nos lo pasen, la rehacemos con el número de ustedes.
Con treinta mesas, son menos de un plato extra por día. Si Bruno logra que unas pocas mesas por servicio sumen el café o el postre que hoy no piden, se paga solo. Y eso es antes de contar las reseñas o las membresías.
$450.000 por mes
Es el que corresponde: el plan base llega hasta 15 mesas y ustedes tienen 30.
Pago único. Incluye cargar la carta completa con sus fotos y generar el QR de cada mesa. Se hace por videollamada: ustedes en el salón y nosotros guiando, sin coordinar visitas.
Lo que planteaste en la charla es lo correcto: si el mozo tiene que volver a cargar el pedido en Fudo, el ahorro de tiempo se pierde a la mitad. La idea es que Bruno deje la comanda adentro de Fudo, sin que nadie la copie.
Fudo tiene API pública y se habilita desde la propia cuenta, como nos pasaste. Antes de ponerle fecha queremos verla funcionando contra su cuenta, porque preferimos confirmarlo con la prueba hecha.
Dos cosas para destrabarlo: la API pertenece al Plan Pro de Fudo, así que necesitamos saber si ya lo tienen. Y cuando la habiliten, con un acceso de prueba lo verificamos y les confirmamos el alcance exacto.
Esta etapa no cambia el precio del abono. Si se puede integrar, se integra.
Está cargado con su carta: 110 ítems, sus precios y sus fotos. Hacele las preguntas difíciles.
Abrir la carta de PampaConviene abrirlo en Chrome o Safari. Dentro de Instagram o WhatsApp el navegador bloquea el micrófono y parece que no escucha.